jueves, 27 de noviembre de 2008

canal 81 la nueva television por internt


Este canal pionero en Chile lleva más de un año transmitiendo 24 horas de programas de humor absurdo, obras de artistas emergentes y ganando cada vez más adeptos con su estética alegre y surrealista. Conoce este contagioso universo online creado a pulso por jóvenes sub-25.

Por Consuelo Terra.

Desde que eran chicos, los hermanos Franco (26) y Fabiola (25) Simonetti se devoraban cuanta película caía en sus manos y soñaban con hacer sus propias películas. Su lugar en la vida estaba claro: Fabiola detrás de las cámaras, y Franco delante de ellas. Ella se especializó en comunicación audiovisual y Franco estudió actuación, guión y dramaturgia. Con sus amigos se dedicaban a grabar cortometrajes en sus ratos libres. Otras veces improvisaban videos de humor absurdo, o jugaban con el computador para crear visuales surrealistas. Rápidamente el material se fue acumulando y también las ganas de exhibirlo. ¿Dónde? Una noche de carrete en su casa surgió una idea: ¿por qué no crear su propio canal de televisión por Internet? Después de todo, tenían las cámaras, las ideas y los costos de subirlos a la red eran mínimos.

Fue así como hace poco más de un año nació Canal 81. Con una estética sicodélica y llena de guiños pop (como las callampitas rojas de Mario Bross que aparecen en la portada) el canal transmite 24 horas continuas de producción propia y también cortometrajes, fotografías, visuales, animaciones y clips de decenas de artistas emergentes. La idea, según ellos, es que los programas sean dinámicos, cortitos, entretenidos y con propuestas visuales innovadoras. Cuando el canal partió en mayo de 2007 eran sólo Fabiola, Franco y un puñado de amigos que salían una tarde a la calle a improvisar con la cámara. Un año y medio después, la página ha recibido 50 mil visitas (la mitad de ellas desde fuera de Chile) y unas 100 personas han colaborado o exhibido sus creaciones en el canal.

Fabiola cuenta que tienen en su departamento dos baúles llenos de disfraces que ocupan para sus programas. “Nos reímos todo el día cuando grabamos, salimos. Por eso también a los amigos les gusta colaborar con nosotros, porque lo pasamos muy bien, para los que son actores es como un recreo que se toman, y porque hay libertad para crear. Les decimos ‘haz la volada que se te ocurra, y que te queda increíble’”. De esta forma ha llegado gente a la que le gustó el canal y luego les envía logos y diseños divertidos, pequeñas animaciones, cortometrajes y propuestas de programas.

Muchas ideas salen de peladas de cable del momento, como Frijolito y Vaca de Estados Unidos, dos muñequitos de plástico que viajan a cubrir eventos como el Festival de Cine de Valdivia, y hacen campañas contra las drogas. “Ellos representan la responsabilidad social de Canal 81. Secretamente, son los que mandan el canal y nosotros somos sus marionetas”, explica Franco. O el video de “Vote Piña”, la primera campaña política del canal. “Un día llegó un amigo a la casa con una piña grande y bonita. Era una piña con personalidad”, cuenta Fabiola. “Empezamos a llamarla Señor Piña y terminamos jurando nuestra fidelidad y que votaríamos por ella. Es divertido porque después la gente que ve el video lo interpreta como quiere”.

continua la nota AKI:

http://www.paula.cl/blog/sitio-web/2008/11/24/canal-81-la-nueva-television-por-internet/

jueves, 30 de octubre de 2008

Culmina el septimo encuentro de la red de centros culturales,america y europa

La reunión de Centros acordó convocar a una Cumbre de Redes Culturales en 2010, con el objeto de coordinar acciones con redes como IFACCA, Iberformat, Red Cultural del Mercosur y otras.

La actividad anual más relevante de la Red de Centros Culturales de América y Europa culminó con éxito. El tema central fue LA CIUDAD y "el papel que cumplimos los Centros Culturales en la construcción de ciudadania, patrimonio, ambiente, es decir, analizar y mostrar la trascendencia asi como el impacto cultural educativo que tiene nuestros espacios" según explica Régulo Pachano, director del Centro anfitrión.

Además se aceptó por unanimidad, como miembro pleno al Centro de Gestión del Patrimonio Turístico y Cultural de la Universidad de Valparaíso.

La conclusiones fueron firmadas el viernes 17 de octubre en el Centro Cultural Lía Bermúdez de Maracaibo. Entre ellas, se acordó respecto de los Próximos Encuentros:

1- Se confirmó, por votación del plenario de los miembros, a Fundación Casa de América de Génova, Italia, como sede del VIII Encuentro de la Red de Centros Culturales de América y Europa en el año 2009. Por votación del plenario de los miembros se aceptó como tema central para en VIII Encuentro ‘’Migración y Cultura en América y Europa’’. Por votación del plenario de los miembros se proponen los siguientes ejes temáticos:
- Integración
- Diversidad
- Cooperación
- Interculturalidad
- Multiculturalidad
- Diálogo de Cultura
La Secretaría Ejecutiva redactará un escrito explicativo sobre el tema y los ejes elegidos, para ser distribuido entre los miembros de la Red de Centros Culturales de América y Europa.

2- Se confirmó, por votación del plenario de los miembros, al Centro Cultural de la Universidad Católica de Ecuador como sede del IX Encuentro de la Red de Centros Culturales en el año 2010. La propuesta fue presentada bajo comunicación de la Universidad Católica de Ecuador recibida por el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez.

3- La Secretaría Ejecutiva, el Centro Cultural Lía Bermúdez y el Centro Cultural propuesto como sede para el 2010 celebrarán una reunión previa al encuentro de Génova, al efecto dar cumplimiento de los estatutos, y proceder con las cuestiones organizativas del próximo encuentro.

4- Se aprobó por el plenario de los miembros realizar un Encuentro de ‘’Red de Redes’’ en el año 2010. Se propuso como institución organizadora el Centro Cultural General San Martín, de Buenos Aires, representado por si Directora la Prof. Maria Victoria Alcaraz.
En consecuencia, la siguiente cita sera en septiembre de 2009 en Genova, Italia y el 2010 fue aprobado Quito, Ecuador, como sede del noveno encuentro de la Red.

viernes, 24 de octubre de 2008

Convocatoria al Programa de Subsidios

Convocatoria al Programa de Subsidios para Comunidades Indígenas 2008
Programa de Subsidios para Comunidades Indígenas....


El objetivo del Programa de subsidios para comunidades indígenas es defender la diversidad cultural y promover la capacidad de gestión autónoma de proyectos por parte de las comunidades.

continua AKI

viernes, 10 de octubre de 2008

Horario de verano


De Wikipedia, la enciclopedia libre


«No puedes parar el tiempo... pero puedes atrasarlo una hora a las 2 a.m. del 28 de octubre cuando acaba el horario de verano y empieza el tiempo estándar». Anuncio de Estados Unidos de 2001 para recordar el cambio de hora.

El empleo del horario de verano está más extendido en países situados a mayor latitud en ambos hemisferios. Se emplea Ya no se emplea Nunca se empleó
El horario de verano es el horario que obedece a la convención por la cual se adelantan los relojes con objeto de aprovechar más la luz diurna, mientras que ésta se reduce por las mañanas. Normalmente los relojes se adelantan una hora a principios de la primavera y se atrasan de nuevo en otoño. Muchas culturas antiguas, en cambio, alargaban las horas diurnas en verano. El horario de verano moderno fue propuesto por primera vez por Benjamin Franklin y posteriormente, en 1907, por William Willett. Se empleó ampliamente por primera vez en 1916, durante la Primera Guerra Mundial, para ahorrar carbón. A pesar de las controversias, muchos países lo vienen empleando desde entonces. Los detalles difieren dependiendo del país y sufren modificaciones de vez en cuando.
El añadir tiempo de luz diurna a las tardes beneficia al comercio, a la práctica deportiva y otras actividades a las que favorece la presencia de luz tras la jornada laboral, pero puede ocasionar problemas a la agricultura y a otras ocupaciones que dependen del tiempo de exposición a la luz solar. El incremento vespertino de luz puede ayudar a disminuir los accidentes de tráfico pero sus efectos sobre la salud y la incidencia del crimen están menos claros. Se dice que mediante el horario de verano se ahorra energía eléctrica al reducirse la necesidad de iluminación artificial, pero las evidencias que lo apoyan son débiles, dado que el horario de verano puede estimular la aparición de picos de demanda, lo que incrementa los costes.[6]
Por otra parte, los cambios de horario dificultan la percepción del tiempo y pueden causar problemas de sueño a las personas, así como trastocar reuniones, viajes, facturación de equipaje, el mantenimiento de registros, dispositivos médicos y el uso de maquinaria pesada. Muchos sistemas dirigidos por computadoras son capaces de ajustar sus relojes automáticamente, pero se pueden producir errores, especialmente cuando las reglas del horario de verano cambian.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Conociéndonos avanzamos en armonia y paz


Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso cuando no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan.

Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.



Gentileza, Regina Cardona

Articulo de vida positiva

lunes, 15 de septiembre de 2008

ecológica GAIA

Un estilo de vida diferente
La aldea ecológica GAIA produce sus alimentos, utiliza energía renovable, construye viviendas bioclimáticas, recicla materiales y reutiliza los residuos; todo en perfecta armonía con la naturaleza
NAVARRO.- En las afueras de Navarro, a 110 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, se encuentra la única ecovilla de la Argentina y la primera de América latina, cuyos habitantes viven 'de la forma más sustentable posible, sin contaminar la Tierra, en danza continua con la naturaleza y con pura abundancia'. Esta pequeña aldea ecológica, llamada Gaia, produce sus alimentos, utiliza energía renovable, construye viviendas bioclimáticas, recicla materiales, reutiliza todos los residuos y desechos humanos (fluidos y sólidos) y sostiene pautas de convivencia armónicas con el universo. Gaia ocupa 20,3 hectáreas de una vieja fábrica láctea abandonada, que Gustavo Ramírez (46 años) y Silvia Balado (41) adquirieron 'en 1996, poco después de volver del encuentro mundial de permacultores, celebrado en Escocia, donde nació la Red Global de Ecovillas (GEN)'.

Basada en los principios esenciales de la permacultura, Gaia ya funcionaba desde 1992 como asociación civil. 'Actualmente hay una docena de habitantes que residen en forma permanente en la ecovilla, bajo la consigna de desarrollar una vida sustentable, con principios ecológicos, comunitarios y espirituales', sintetizaron Gustavo y Silvia, antes de guiar a los visitantes en una recorrida por el sitio.

Con esfuerzo e ingenio, en pocos años lograron establecer en Navarro una comunidad sustentable. Como sus habitantes son vegetarianos, la villa produce la mayor parte de sus alimentos en la huerta orgánica y un sistema agroforestal. En las 3,5 hectáreas de bosque integradas al huerto frutal, ya tienen más de 220 especies arbóreas y arbustivas, la mayoría autóctonas. Además de los vegetales tradicionales han recuperado especies como la quinoa andina (amaranto), un cereal de hoja comestible cuyo grano, sagrado para los incas, contiene 5 de los 8 aminoácidos esenciales y tres veces más hierro que la carne, a la que puede reemplazar en la dieta.

El nombre de la villa es todo un símbolo. Los antiguos griegos bautizaron Gaia a la diosa que representaba a la Tierra, y con ese nombre se conoce a la teoría enunciada en 1969 por el británico James Lovelock, que considera a la Tierra un organismo vivo capaz de regularse por sí mismo de tal forma que siempre esté apto para la vida. En Gaia comparten ese concepto, y por eso los trabajos de la huerta se realizan sin herramientas de labranza. Ni palas usan. Cuando necesitan preparar un terreno para sembrar, por ejemplo, lo cubren con plástico negro durante 13 meses: la gramilla desaparece, las raíces se incorporan al suelo y queda un espacio fértil, húmedo y blando, listo para recibir la semilla.

De acuerdo con los principios de la permacultura (que propone también la granja de animales, inexistente en Gaia), antes de construir sus primeras viviendas los fundadores reciclaron vetustos edificios de la fábrica abandonada, donde funciona el centro comunitario. A su alrededor se agrupa buena parte de la infraestructura de la villa, incluido el estacionamiento, porque no se permite circulación de vehículos contaminantes.

Al lado de un pequeño galpón instalaron las duchas y el lavadero de ropa, con un sistema de agua caliente abastecido por dos colectores solares. Los desechos de agua jabonosa, conocidos como 'aguas grises', son purificados y reutilizadas para el riego mediante un sistema simple de carrizos: un canal de 16 metros de largo conduce los restos con jabón hacia una plantación de totoras y achiras, especies que eliminan oxígeno por sus raíces y permiten la vida de bacterias aeróbicas que purifican el agua. 'Además, el polen de las totoras es altamente nutritivo, sus brotes son comestibles y sus frutos constituyen un aislante térmico natural de alta efectividad', advirtieron. Preparándose para los próximos años, en un rincón especialmente acondicionado los habitantes de Gaia fabricaron un ambiente simulado de clima subtropical en el que experimentan alternativas productivas para el tórrido futuro que nos depara el efecto invernadero. Ensayan allí variedades alternativas para producción de alimentos y forestación, como el árbol de tomate, originario del nordeste argentino, otra de las especies recuperadas en Gaia.

Energía gratis

Obtener energía ha sido uno de los grandes desafíos de la humanidad y llevó millones de años caminar desde el fuego primitivo hasta la fisión nuclear. En algún momento del recorrido, no obstante, se perdió el contacto esencial con la naturaleza, puesto que en nombre de la energía hoy se libran guerras, se contaminan océanos, lagos y ríos, se talan los bosques... En todo sentido, la energía nos cuesta cada vez más cara. En Gaia, en cambio, es gratis: el sol calienta el agua y cocina los alimentos; el viento, en tanto, provee energía eléctrica suficiente para toda la villa. 'En caso de colapso, podríamos abastecer el hospital de Navarro', dicen.

Para cocinar cuentan con dos cocinas solares, de hornalla única, y un termotanque solar provee a la casa principal de agua caliente. También instalaron un horno 'de alta eficiencia', diseñado en adobe y materiales reciclados, con cámaras de cocción y combustión separadas, que 'utiliza entre 10 y 12 veces menos de leña y no requiere calentamiento previo'.

Al otro lado del bosque, en un espacio abierto, se encuentra la granja eólica, donde tres aerogeneradores producen corriente continua de 48 voltios, que se almacena en baterías antes de ser transformada en la corriente alterna de 220. Una línea eléctrica subterránea abastece a todas las viviendas. 'Actualmente estamos estudiando instrumentar otros métodos más efectivos y limpios de almacenamiento, como bloques de hidrógeno y giróscopos', explica Ramírez, que se entusiasma con la idea de 'hacer funcionar vehículos no contaminantes'.

Pero si hay algo que distingue a la villa ecológica es la arquitectura de sus viviendas, que los pobladores levantan con sus propias manos, respetando un diseño bioclimático y utilizando materiales naturales. Las casas de Gaia se construyen de adobe, por la técnica de modelado directo, sin hacer ladrillos, sino levantando paredes directamente con el barro, compuesto por tierra, arena, paja y agua.

La técnica de 'bioconstrucción' exige que el diseño tenga en cuenta los diferentes ángulos de inclinación del sol, para que la vivienda resulte fresca en verano y cálida en invierno. Las aberturas se orientan hacia el norte; los pisos de adobe se integran con cera de abeja, impermeabilizantes naturales y pigmentos oscuros que absorben calor. Las paredes se revocan con barro fino. Un alero sobre las aberturas permite el paso de los rayos solares en invierno y los detiene en verano, cuando el ángulo de inclinación se eleva.

En la ecovilla ya se construyeron dos casas de estas características y están techando una tercera, futuro centro comunitario, la construcción más grande de su tipo en América latina, con 300 metros cuadrados cubiertos. En sus instalaciones destacan los 'baños secos', con inodoros especiales donde los desechos líquidos y sólidos son separados: la orina diaria, diluida en agua, se utiliza para regar, y los excrementos sólidos se transforman directamente en humus y son incorporados a la huerta y al sistema agroforestal. Maderas, ramas, botellas, figuras de barro en relieve incorporan texturas a las paredes; las esquinas son curvas delicadas; una mezcla de pasto seco y arcilla sirve de efectivo aislante para el techo.

En perfecta armonía, todos los elementos confluyen en un conjunto estético de singular belleza. 'Vivimos una danza continua de crecimiento, en equilibrio con la naturaleza; es la única forma de evolución posible para nosotros', dice Ramírez.

Por Flavio Frangolini - Enviado especial LA NACION

Fuente: www.lanacion.com.ar | Fotos: www.gaia.org.ar

Gentileza, Martín Leonetti. Fuente: La Nacion y Aldea GAIA